El interiorismo saludable es una tendencia al alza que no para de crecer gracias a que cada vez hay más conciencia de ello. Nosotras como interioristas podemos contribuir a mejorar la salud de nuestros clientes creando espacios sanos y saludables. A continuación, te contamos cómo.

 

 

Las personas quieren (y necesitan) vivir de forma más saludable. Y está claro que desde la pandemia, en la que se propició estar mucho tiempo en nuestras casas, le damos más importancia a disponer de espacios interiores sanos para obtener una mejor calidad de vida. Para ello, se deben tener en cuenta muchos aspectos, desde la elección de los materiales hasta la luz y la medición de la pureza del aire. 

Aunque a veces cuesta creerlo, las viviendas afectan a nuestra salud, y un “hogar enfermo” puede provocar a sus inquilinos diversos problemas tanto a nivel físico como psicológico. Así pues, en el momento de diseñar y construir una nueva vivienda, se demanda que no sólo sea lo más sostenible y ecológica posible, sino también que en ella se reduzca al máximo la contaminación interior y se disfrute de un ambiente saludable. 

 

¿Cómo podemos crear interiores sanos y saludables?

interiores sanos

 

Para crear un interior sano es primordial tener en cuenta las necesidades de las personas que van a vivir en la vivienda. Cada individuo tiene necesidades y gustos distintos a los que hay que adaptar el espacio, para que éste sea lo más personalizado y agradable posible. 

A partir de aquí es cuando empezamos a diseñar los hogares, teniendo en cuenta que deben ser saludables. Según las funciones que se necesiten, ciertos espacios deberán diseñarse para que sean flexibles, de forma que puedan cambiar su uso con el tiempo, y a la vez, sean longevos. Además, hay que tener en cuenta que los espacios sean amplios, cómodos y sobre todo luminosos

No olvidemos el uso de materiales naturales, evitando en la medida de lo posible la existencia de componentes tóxicos y artificiales. Por otro lado, disponer mobiliario reciclado reduce la huella de carbono en el medio ambiente y además podemos combinarlo con otros tipos de mobiliario que también nos guste, quizás más estético o sofisticado. Debemos tener en cuenta sobre todo, que el toque final lo darán unas cuantas plantas, un recurso perfecto para purificar el aire y sentir la naturaleza más de cerca.

Seguidamente, nos adentramos en los aspectos más decisivos que deberemos tener en cuenta para el diseño de un hogar saludable:  

 

1. Una buena iluminación

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Como muchos ya sabréis, la luz natural es la clave para una vivienda sana. Está comprobado que nuestro cerebro interpreta la luz como sinónimo de actividad y en cambio, la oscuridad como descanso. Así que, un hogar con una buena iluminación natural mejorará nuestro estado de ánimo, proporcionándonos más energía y salud.

Pero si no es posible disponer de la suficiente luz natural, entonces optar por la iluminación LED será la decisión más acertada y saludable sobre todo para nuestra vista, sin olvidar su eficiencia y durabilidad.

 

2. Un hogar sin ruido

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Quizás el ruido con el que vivimos es algo que de forma inmediata no tenemos en cuenta o no lo consideramos importante si atendemos a nuestros problemas de salud, pero a la larga, éste tiene la capacidad de producir tanto estrés en el hogar, como efectos negativos en el sueño y en el descanso.  Por ello será necesario un aislamiento adecuado, el cual minimizará el ruido indeseado mejorando la calidad de vida y la salud de los habitantes. Y es que, el aislamiento acústico tiene múltiples beneficios para el hogar, ya que además aporta confort, facilita la comunicación y el descanso de las personas, y por ende contribuye también en la mejora de la temperatura del espacio interior.

 

3. Una buena temperatura interior

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Tener un buen clima interior influye en nuestro bienestar y también en nuestra salud. Teniendo en cuenta que buena parte de nuestro tiempo la pasamos en espacios interiores, la temperatura es esencial para lograr una buena sensación de confort y comodidad en casa. 

Es importante evitar los cambios bruscos de temperatura y sobre todo el calor o frío excesivos, por lo que intentaremos mantener una temperatura constante, evitando fugas de calor tanto por las ventanas como por las puertas. De esta forma, además de mantener un hogar sano y confortable, también estarás ahorrando energía y costes económicos.

Para lograrlo, una de las soluciones más efectivas es optar por aislar térmicamente las ventanas y muros o bien disponer ventanas de pvc, siendo así más fácil climatizar el interior de la vivienda. Con todo ello, no debemos olvidar que es muy importante también  ventilar cada día todas las estancias y  renovar el aire que circula por nuestra casa recurrentemente.

 

4. Un buen control de la humedad

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Tal y como ocurre con la temperatura, el exceso de humedad es tan perjudicial para la salud como la falta de humedad. Si nuestro hogar dispone de demasiada humedad, puede llegar a surgir moho en las paredes, lo cual nos afecta considerablemente ya que es contaminante. Por otro lado, si el ambiente es muy seco afectará tanto a nuestra piel como al mobiliario.

Para conseguir un buen nivel de humedad en nuestra casa, de nuevo es primordial la ventilación, abrir ventanas y ventilar cada estancia. Otra solución y cada vez más utilizada, es la instalación de humidificadores o deshumidificadores, dependiendo del caso en el que nos encontremos.

 

5. Una buena elección de los colores

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Una correcta elección de los tonos de la vivienda puede influir, y mucho, en nuestro estado de ánimo e incluso en nuestra temperatura corporal. Y es que es importante considerar cada color para cada estancia de la vivienda y relacionarlo también con la luz, para encontrar una buena combinación. Está demostrado, que cuanta más claridad más despiertos y despejados estamos y cuanta más oscuridad más relajación obtenemos.  

Las posibilidades de elección de colores son infinitas, por lo que es importante tomarse un tiempo para elegirlos, según nuestros gustos, según el significado de cada tono y lo que queremos sentir y transmitir para conseguir un hogar sano. Sobre todo, no olvidemos coordinarlos con los tonos de los muebles, de las paredes o de las tapicerías, porque al final es primordial que en un espacio interior saludable se perciba un ambiente armónico y equilibrado

 

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Además de todo ello no hay duda de que tenemos una importante necesidad de sentirnos seguros, en paz y sin estrés, y en ello influye por completo nuestro hogar, que es en definitiva nuestro refugio. En él es donde descansamos, reponemos fuerzas y buscamos relajarnos para poder seguir con nuestro día a día. 

El interiorismo juega un papel fundamental en el diseño y creación de interiores sanos y saludables, y es que no para de evolucionar encontrando otras formas de mejorar las viviendas, donde la creatividad y la innovación juegan un papel esencial. Definitivamente, hacer que el espacio interior sea sano y sostenible debería ser clave en el momento de elegir nuestra casa y la manera en que vamos a vivir en ella.