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Comprar una casa con el corazón… reformarla con la cabeza

Comprar una vivienda no es una decisión que se tome en segundos.
Suele venir después de semanas, si no meses, de búsquedas, visitas, comparaciones y dudas.

Pero hay un momento clave en todo ese proceso. Ese instante en el que entras en una casa y, de repente, todo parece encajar.

La luz entra justo como te gusta.
El barrio te convence.
Los metros parecen suficientes.
Y la distribución… “ya se cambiará”.

Es ahí donde muchas decisiones empiezan a tomarse más con emoción que con información.
Y también donde, a veces, empiezan los problemas.

 

El error más común: pensar que todo se puede cambiar

 

Una de las frases que más escuchamos es: “Esto no importa porque luego lo derribaremos” o “Ya lo moveremos con la reforma del piso”

Y aunque es verdad que una reforma bien planteada puede transformar completamente un espacio, no todo es siempre tan flexible como parece.

Hay viviendas que, por su estructura, por cómo están construidas o por la ubicación de los elementos comunitarios, ponen límites muy claros.

Límites que a menudo no vemos el día de la visita, pero que aparecen en cuanto empiezas a proyectar en serio.

Aspectos que suelen condicionar una obra de reforma (y que casi nadie mira al comprar)

Aquí es donde merece la pena parar un momento, porque esta es información práctica y muy útil:

1. Muros de carga y estructura
No todos los tabiques son “tirables”.
Hay muros que sostienen el edificio y que condicionan completamente la distribución. A veces se pueden abrir huecos en ellos, pero no siempre de la magnitud que desearíamos ni en el lugar exacto donde queremos, y todo ello sin mencionar que, a veces, el coste y la complejidad de la intervención, no compensan.

2. Bajantes y núcleos húmedos
Mover un baño o una cocina no siempre es viable, o no lo es sin una obra mucho más compleja de lo esperado.
Esto afecta directamente a la distribución final del espacio.

3. Alturas reales y forjados
Lo que parece un techo alto puede no serlo tanto cuando empiezas a pasar instalaciones, aislamientos o climatización. Sé consciente de ello, antes de tomar la decisión de comprar.

4. Fachadas y patios
No todas las ventanas se pueden abrir más, ni todas las fachadas se pueden modificar, aunque tú sepas que “quedaría ideal”.

5. Normativa y comunidad
Hay cambios que simplemente no están permitidos, por mucho que el piso tenga potencial, porque la comunidad del vecindario así lo decidió en sus estatutos, antes de que el piso que te planteas comprar, se pusiera en venta.
Nada de esto se percibe en una primera visita con la inmobiliaria. Ni tampoco en la segunda.

    Asesoramiento reforma integral

    Cuando llegas tarde al proyecto

      Todo esto lo hemos vivido en el estudio.
      Un cliente compró su vivienda con una idea muy definida de cómo quería que fuese su casa: espacios abiertos, cambios importantes en la estructura y una nueva distribución muy concreta.

      Cuando empezamos a estudiar la vivienda en profundidad, nos encontramos con varias limitaciones que hicieron que esa reforma no se pudiera ejecutar tal y como la había imaginado el cliente.
      No es que la casa no tenga solución.
      La tiene. Pero
       es otra solución. Diferente a lo imaginado en el momento de la compra.

      Y adaptar expectativas una vez ya has comprado es mucho más difícil que hacerlo antes y ello puede incluso, resultar decepcionante.

      El otro escenario: comprar con asesoramiento previo

      También vemos el lado contrario, y es un gusto trabajar así.

      En los últimos meses, dos clientes nos llamaron antes de comprar.
      Fuimos con ellos a visitar el piso, junto con la inmobiliaria, y analizamos el espacio con calma y con criterio técnico.

      ¿Qué hicimos exactamente?

      • Revisamos estructura y posibilidades reales
      • Hablamos de posibilidades de distribución futura, no de la actual
      • Detectamos posibles límites desde el principio

      ¿Resultado?

      Compraron teniendo en cuenta la información que tenían al alcance, conociendo las posibilidades y teniendo claras las  preguntas que debían formular al administrador o a la comunidad de vecinos.

      Reforma Poblenou - Sezam Studio

      No es quitar ilusión, es evitar decepciones

        Tener información realista antes de decidirte a comprar, no es “romper un sueño”, sino todo lo contrario.
        Te ayuda a:

        • Saber si esa casa puede ser tu casa
        • Evitar decisiones impulsivas difíciles de deshacer
        • Invertir con criterio, no solo con emoción
        • Empezar el proyecto de redistribución con seguridad y coherencia

        La ilusión con la que nos compramos una vivienda es maravillosa. Pero cuando va acompañada de información, se convierte, además, en una decisión acertada que te beneficiará en tu día a día durante muchos años (o quizás toda la vida).
        Porque tu casa no empieza el día que empiezan las obras de reforma, sino cuando decides comprarla. Y es ahí donde merece la pena pararse a mirar un poco más allá de lo aparentemente evidente.

        Contar con información y asesoramiento previo no garantiza que todo vaya a ser perfecto, pero sí ayuda a evitar algunos errores importantes que, una vez se ha firmado la compra, ya no tienen vuelta atrás.

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