Impresión 3D o Fabricación aditiva: la nueva herramienta (todavía poco explorada) del interiorismo
En los últimos años hemos oído hablar numerosas veces de impresión 3D, pero casi siempre desde lejos: laboratorios, prototipos, ingeniería, fabricación industrial…
Lo curioso es que, cuando te acercas un poco, descubres que esta tecnología ya está entrando en nuestras casas, aunque en interiorismo, sinceramente, todavía estamos rascando solo la superficie.
¿Por qué? Aún hay muy poca información.
Los clientes particulares desconocen en qué consiste la impresión 3D, muchos profesionales no lo han explorado y, en el sector de la construcción, parece algo “lejano” porque nos faltan referentes y ejemplos reales. Y ahí es donde queremos aportar: porque, como pasa con cualquier cambio, o te sumas… o lo ves pasar.
¿Qué es la fabricación aditiva aplicada al interiorismo?
En palabras simples: es crear elementos capa a capa, añadiendo material para configurar algo, en lugar de retirarlo.
Esto permite diseñar objetos que antes eran imposibles o hacerlos más sostenibles, al emplear solamente el material necesario sin generar mermas.
Aplicado al interiorismo, permite crear:
- Objetos decorativos (jarrones, lámparas, esculturas)
- Mobiliario a medida
- Paneles, celosías y elementos arquitectónicos complejos
- Piezas técnicas: tiradores, soportes, recambios o detalles de unión
Prototipos para validar ideas antes de fabricarlas de forma tradicional
Y aquí es donde se pone interesante.
Cómo la impresión 3D puede cambiar un proyecto:
1. Personalización: Lo que imaginas, se puede fabricar. Una pieza única, hecha a medida.
2. Geometrías imposibles con métodos tradicionales: Piezas orgánicas, estructuras curvas, patrones paramétricos… Esta tecnología ya es arquitectura interior, no solo decoración.
3. Menos residuos y procesos más limpios: La fabricación tradicional suele cortar y desechar. En cambio, la fabricación aditiva usa solo lo necesario.
4. Piezas más ligeras y resistentes: Se optimiza el interior de las piezas sin comprometer su fuerza. Esto es oro en mobiliario grande o elementos suspendidos.
5. Prototipos rápidos y decisiones más seguras: Se imprime, se prueba, se ajusta.
Si el potencial es tan grande… ¿Por qué sentimos que “esto todavía está lejos”?
Parte de la respuesta es que falta información accesible. En interiorismo hablamos constantemente de tendencias, materiales, cocinas o iluminación… pero muy pocas veces explican cómo funciona la fabricación aditiva aplicada a viviendas.
Además, es una tecnología joven dentro del sector. Hoy se utiliza sobre todo para piezas especiales, instalaciones icónicas o elementos muy concretos, no para resolver el día a día de un proyecto, y por eso todavía no forma parte del flujo habitual de la mayoría de estudios de interiorismo.
A esto se suma un punto clave: la rentabilidad. Para que la impresión 3D sea viable a gran escala, las empresas que la ofrecen deben dedicarse exclusivamente a ello, tener sus máquinas trabajando todo eltiempo y optimizar al máximo tanto el material, como el tiempo destinado a la producción de cada pieza, como la energía requerida para ello.
Por eso destacan firmas como R3direct, capaces de fabricar mobiliario completo utilizando residuos reciclados convertidos en gránulos imprimibles. O Nagami, que hemos visto de cerca en Casa Decor, donde producen mobiliario, estructuras paramétricas y piezas escultóricas gracias a robots que imprimen sin parar.
Y si ampliamos el foco hacia la arquitectura, el avance es aún más evidente: ya se imprimen muros, escaleras, fachadas y módulos constructivos completos. Algunos con hormigón y otros con materiales naturales como arcilla o arroz, como el proyecto del IAAC en Barcelona (2022).
En resumen: la tecnología existe, funciona y avanza rápido. Lo que falta es que llegue a las manos de quienes diseñan y de quienes viven los espacios. Y ahí es donde está la gran oportunidad.
Voxel Chair v1.0: Manuel Jiménez García – Gilles Retsin x Nagami
¿Y qué significa todo esto para una reforma o un proyecto de interiorismo?
Que hoy ya podemos producir piezas únicas complejas, diseñadas a medida para un espacio concreto, con una precisión que antes era impensable. Podemos ajustar peso, resistencia y estética en un mismo objeto. Y, además, podemos hacerlo incorporando soluciones más sostenibles, fabricadas bajo demanda y con menos residuos.
En Sezam Studio ya lo estamos explorando, empezando de momento, por piezas decorativas como jarrones y elementos a pequeña escala, pero intuimos que esto solo es el inicio.
La impresión 3D no viene a sustituir oficios ni artesanía. Viene a ampliar el abanico de opciones: más herramientas, más posibilidades y nuevos lenguajes con los que diseñar.
Y lo que está claro es que entender este cambio ahora, abre nuevas posibilidades que fácilmente pueden suponer una ventaja, ya sea competitiva para las empresas, o económica para los consumidores.
Mirando al futuro inmediato
El próximo 3 de diciembre participaremos en la III Jornada Anual XaRFA2MaRKET, un encuentro dedicado precisamente a analizar cómo la fabricación aditiva está transformando el diseño, la arquitectura y la investigación. Una oportunidad ideal para seguir aprendiendo, compartir lo que estamos descubriendo y continuar abriendo camino.