El orden no empieza en los armarios: cómo diseñar una casa fácil de ordenar
Llegas a casa. Dejas las llaves en la entrada, el bolso sobre una silla y los zapatos junto a la puerta. Mañana volverás a ponerte la chaqueta, así que tampoco tiene sentido guardarla al fondo del armario. La cuelgas detrás de la puerta.
Cinco minutos en casa. Y el orden ya empieza a complicarse.
Podríamos pensar que es una cuestión de hábitos. Y, en parte, lo es. Pero antes de asumir que somos incapaces de mantener el orden, merece la pena hacerse una pregunta: ¿dónde estaba previsto dejar todas esas cosas?
En una reforma integral, muchas veces el problema no está en las personas, sino en una vivienda que nunca se diseñó pensando en cómo iba a utilizarse. Porque diseñar una casa fácil de ordenar empieza mucho antes de elegir un armario: empieza entendiendo cómo vivimos.
No hace falta más almacenaje. Hace falta el adecuado.
«Queremos mucho almacenaje» es una de las frases que más escuchamos al empezar un proyecto.
Nuestra siguiente pregunta siempre es la misma: ¿qué necesitáis guardar?
Porque unas maletas, un robot aspirador, los cascos de la moto o los abrigos no necesitan el mismo lugar. Cada objeto tiene una frecuencia de uso distinta y forma parte de un recorrido diferente dentro de la casa.
En un proyecto de interiorismo no nos limitamos a escoger armarios. Diseñamos el almacenaje como parte de la reforma, teniendo en cuenta las rutinas de quienes van a vivir allí.
El desorden revela qué impide tener una casa fácil de ordenar
Hay un ejercicio muy sencillo que es útil poner en práctica antes de reformar una vivienda: observar dónde se acumulan las cosas.
La silla del dormitorio. La esquina de la encimera de la cocina. El recibidor.
Esos lugares cuentan mucho más sobre una casa de lo que parece. Hablan de recorridos, de pequeños gestos cotidianos y de espacios que nunca llegaron a responder a las necesidades reales de quienes los utilizan.
A menudo basta con mover un tabique unos centímetros, integrar un armario donde antes había un pasillo sobredimensionado o prever un banco con almacenaje junto a la entrada para que todo empiece a tener sentido.
Son decisiones que apenas llaman la atención durante el proceso de reforma, pero que se notan cada día durante años.
Una casa debería ponértelo fácil
Un buen proyecto de interiorismo cuida la luz, los materiales y la estética. Pero también encuentra un lugar para el router, la tabla de planchar, los productos de limpieza o el aspirador. Porque también forman parte de la vivienda, aunque nunca aparezcan en las fotografías.
Antes de pensar en añadir más armarios, prueba a observar tu casa durante unos días.
¿Dónde dejas las llaves al entrar? ¿Dónde acaba siempre el bolso? ¿Qué objetos nunca encuentran un lugar fijo?
Las respuestas hablan menos de desorden de lo que parece. Hablan de cómo vives.
Y esa es, precisamente, la mejor forma de empezar a diseñar una casa fácil de ordenar, que funcione de verdad.
Esta manera de iniciar un proyecto es el primer paso de la metodología que hemos desarrollado en Sezam Studio, a la que llamamos Interiorismo Metódico. Un proceso que comienza antes de elegir materiales o definir un estilo, y que parte de algo mucho más esencial: comprender en profundidad cómo vive cada persona para diseñar una vivienda que responda de verdad a sus necesidades, hábitos y forma de vivir.
Si estás pensando en una reforma integral y quieres diseñar una casa que no solo sea bonita, sino también cómoda y fácil de vivir, estaremos encantadas de acompañarte en el proceso.
